Un estudio liderado por la Universidad de Cambridge y publicado en la revista Journal of Behavioral Addictions concluye que las empresas de juego online alcanzan a los hombres jóvenes en redes sociales a un ritmo más del doble que a las mujeres, incluso cuando las campañas no están dirigidas específicamente a este segmento.
La investigación analizó 411 anuncios publicados por 88 operadores de juego con licencia en Irlanda a través de plataformas de Meta, como Facebook e Instagram. Según los datos obtenidos, los hombres jóvenes recibieron 2,3 veces más impactos publicitarios que las mujeres.
El grupo de edad más expuesto fue el de entre 25 y 34 años, que concentró más de un tercio de todas las cuentas alcanzadas, con más de 6,2 millones de impresiones registradas.
Los investigadores utilizaron la herramienta Meta Ad Library, impulsada por la normativa europea de servicios digitales, que obliga a las grandes plataformas a publicar información sobre la publicidad difundida y los perfiles demográficos alcanzados.
El estudio coincide con la entrada en vigor en Irlanda de una nueva legislación que limita la publicidad de juegos de azar en redes sociales salvo consentimiento expreso del usuario. Sin embargo, los autores advierten de que este tipo de publicidad sigue muy extendida en gran parte de Europa y continúa creciendo en Estados Unidos.
La investigadora Elena Petrovskaya, del Departamento de Informática y Tecnología de la Universidad de Cambridge, señala que incluso las campañas configuradas para llegar a todos los públicos terminan impactando de forma predominante en hombres jóvenes, un colectivo identificado por distintos estudios como especialmente vulnerable a los riesgos asociados al juego.
La investigación también destaca que existe una relación entre la exposición continuada a publicidad de juego y una actitud más favorable hacia las apuestas, así como un posible aumento de la participación y de los riesgos derivados.
Entre los ejemplos analizados, un único anuncio de Betfair llegó a más de 1,32 millones de cuentas únicas, equivalente a cerca del 26% de la población irlandesa. Además, 91 anuncios estaban dirigidos exclusivamente a hombres, mientras que ninguno lo estaba únicamente a mujeres.














